Como adultos, debemos ser guías, modelos a seguir y agentes de apoyo en el proceso de educación digital de los niños y adolescentes. Nuestro rol implica:
• Educar sobre el uso seguro y responsable de las TIC: Enseñar a los más jóvenes cómo navegar de manera segura en internet, respetar la privacidad ajena y actuar de manera ética en línea.
• Fomentar el pensamiento crítico: Ayudarles a desarrollar habilidades para analizar la información que encuentran en internet y distinguir entre fuentes confiables y no confiables.
• Promover la comunicación abierta: Establecer un ambiente donde los niños se sientan cómodos para compartir sus experiencias en línea, especialmente si se encuentran con problemas como el ciberacoso.
• Brindar apoyo emocional y psicológico: Ayudar a los niños y adolescentes a manejar los posibles impactos negativos del uso de la tecnología, como la adicción digital o los efectos emocionales derivados de interacciones negativas en línea.
2. Retroalimentación respetuosa:
• Primera participación: “Me parece muy importante lo que mencionas sobre el respeto a la privacidad. Es esencial que, como adultos, mostremos a los niños la importancia de proteger sus datos personales en la red. Sin embargo, también es necesario que hablemos sobre la importancia de ser responsables con lo que comparten en línea, ya que esto puede tener consecuencias a largo plazo.”
• Segunda participación: “Estoy de acuerdo con tu punto sobre la necesidad de establecer límites en el uso de dispositivos. A veces, los niños no entienden completamente cómo el uso excesivo de la tecnología puede afectar su bienestar. Como adultos, podemos